Con los demás

Superar una ruptura

Una ruptura no se acaba el día que alguien se va. Se acaba poco a poco, en cada costumbre que hay que cambiar y en cada plan que deja de tener sentido.

Chaqueta oscura colgada del respaldo de una silla de madera junto a una mesa con un reloj y una libreta

Lo que nadie te cuenta de una ruptura

Que duele en el cuerpo. Que hay días en los que estás bien y de repente una canción en el supermercado te derrumba. Que se echa de menos incluso lo que no funcionaba. Que la otra persona puede rehacer su vida rápido y eso duele casi más que la ruptura. Que la gente se cansa de escucharte hablar del tema mucho antes de que tú te canses de pensarlo.

Una ruptura es un duelo. Se pierde a una persona, pero también una rutina, un futuro imaginado, una forma de verte a ti misma y a menudo una parte de la red social que compartían. Es normal que tarde.

Las preguntas que dan vueltas

  • ¿Qué hice mal?
  • ¿Y si hubiera aguantado un poco más?
  • ¿Volverá?
  • ¿Debería escribirle?
  • ¿Por qué a la otra persona parece no afectarle?
  • ¿Me va a volver a pasar?

Estas preguntas no tienen una respuesta que te deje en paz. Por eso dar vueltas sobre ellas agota sin aliviar. En las sesiones se trabaja para cambiar las preguntas por otras que sí se pueden responder: ¿qué necesito hoy?, ¿qué aprendí de cómo me relaciono?, ¿qué quiero hacer con este tiempo?

Qué se trabaja

El duelo en sí. Darle espacio sin dejar que lo ocupe todo. Hay días para llorar y días para hacer cosas; se busca un equilibrio que no te obligue a fingir que estás bien ni te deje encerrada en la tristeza.

El contacto. Si seguir hablando con tu ex, cómo y para qué. Especialmente difícil cuando hay hijos, casa compartida o amistades comunes. Se trata de poner reglas que te protejan.

La historia completa. Con el tiempo conviene mirar la relación entera, no solo el final. Qué funcionaba, qué no, qué aceptaste que no querías aceptar. No para castigarte, sino para no repetirlo. Si tienes la sensación de que tus relaciones terminan siempre igual, lee por qué repites el mismo tipo de pareja.

Tu vida después. Volver a ocupar tu casa, tus fines de semana, tu tiempo. Recuperar cosas que dejaste de hacer y descubrir otras nuevas.

Rupturas con la distancia de por medio

Entre venezolanos son frecuentes las rupturas en las que la migración tuvo mucho que ver: relaciones que no resistieron años de distancia, o parejas que emigraron juntas y se separaron en un país donde ninguno de los dos tiene familia. Romper lejos de casa, sin la red de siempre, es especialmente duro. Se tiene en cuenta.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tarda en pasar?

No hay un plazo fijo. Depende de cuánto duró, de cómo terminó y de lo que se perdió con ella. Lo que sí se puede notar pronto es que el dolor deja de ser constante y aparece en oleadas cada vez más espaciadas.

¿Y si quiero volver con mi ex?

Se puede trabajar también. La pregunta útil no es solo si quieres volver, sino qué tendría que ser distinto para que la relación funcionara, y si eso es realista.

45 USD45 minutos
Reservar y pagar¿Dudas? Escríbeme